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Descubre la belleza de Fragas do Eume
Fraga do Eume



En la costa norte de Galicia, en A Coruña, se encuentra uno de los tesoros naturales mejor guardados de Europa: Fragas do Eume. Este enclave mágico es un auténtico paraíso para los amantes de la naturaleza y la tranquilidad. En este artículo, desde el hotel Fraga do Eume te invitamos a descubrir la maravillosa belleza de este bosque atlántico de ribera y las atracciones turísticas que lo rodean, todo mientras te sumerges en la magia de este entorno natural único.

La riqueza del río Eume
El río Eume, que se extiende a lo largo de unos 100 kilómetros en total, ha esculpido un profundo cañón en gran parte de su recorrido medio y final. Las empinadas laderas, algunas con desniveles de hasta 300 metros, conservan la rica vegetación original de los bosques atlánticos. En este escenario, el río Eume fluye con gracia, buscando la cercanía del mar para finalmente convertirse en ría.

Porque fraga significa bosque con árboles de diferentes especies. Robles y castaños se entremezclan con abedules, chopos, alisos, fresnos, tejos, avellanos y árboles frutales silvestres. Además, laureles, acebos y madroños perennes se suman a la diversidad. Todos estos elementos crean una selva heterogénea donde cada especie ocupa su espacio único. Incluso los alcornoques, cuya presencia se limita al sur de Galicia, encuentran su límite septentrional en estas laderas orientadas al sol. En las áreas húmedas y sombrías de las riberas, se conserva una rica colección de 200 tipos de líquenes, musgo y más de 20 especies helechos, reliquias de la Era Terciaria.

Explorando un bosque virgen
Fragas do Eume es, pues, un bosque atlántico de ribera que se extiende en una superficie de 9.000 hectáreas, abrazando las orillas del río Eume. En este santuario natural, apenas viven alrededor de 500 personas, lo que refuerza el estado prácticamente virgen de este ecosistema.

El parque tiene la forma de un triángulo, cuyos vértices y fronteras están marcados por las localidades de As Pontes, Pontedeume y Monfero. A veces, la vegetación es tan densa que apenas deja filtrar la luz del sol. Sin embargo, este bosque sombrío y enigmático es tan generoso como sus aguas, ofreciendo fuentes, arroyos y cascadas.

Senderos
La mejor manera de conocer a fondo este parque es a pie. Fragas do Eume ofrece cuatro portales de acceso, sin conexión directa entre ellos. El más frecuentado es el que lleva al monasterio de Caaveiro. Las empinadas laderas solo permiten esta entrada siguiendo el curso del río a través del coto pesquero de Ombre, a unos 10 kilómetros de Pontedeume. Desde el refugio de pescadores de Cal Grande parten rutas que se adentran en el bosque.

Desde el monasterio de Caaveiro, que es un icono en Fragas do Eume, y desde los cinco miradores (Teixido, Monte Pendella, Caaveiro, Pena Cavada y el Mirador da Carboeira) que se distribuyen por el parque, podrás disfrutar de unas vistas espectaculares en todas las estaciones del año. Cada estación le da un matiz diferente al paisaje, regalándote cuatro paletas de colores distintas, asi que no puedes visitar el parque solo una vez.

Monasterio de Caaveiro
Y enclavado en el corazón del bosque se encuentra el monasterio benedictino de San Xoán de Caaveiro, un antiguo cenobio con más de diez siglos de historia que corona un promontorio sobre el río Eume. Además, ofrece unas vistas espectaculares del bosque. Durante el verano, la circulación de vehículos está restringida, pero existe transporte público que te acerca al monasterio. Desde ese punto, comienza una caminata de unos 15 minutos hasta el monasterio de Caaveiro, recientemente restaurado.

Fundado en el siglo IX en la antigua villa de Calavario, este monasterio guarda una historia rica y variada. A lo largo de los siglos, estuvo vinculado a las familias Traba y Andrade, consolidándose como una influencia en la comarca. A medida que el siglo XIX avanzaba, el monasterio enfrentó desafíos durante la desamortización, que llevaron a su subasta en 1849.

Fue adquirido por un particular que emprendió su restauración y, en 1971, fue declarado conjunto histórico-artístico, mientras que en 1975, monumento de interés provincial. Finalmente, en 1986, la Diputación de A Coruña se convirtió en la propietaria del monasterio y sus alrededores, asegurando su protección y preservación.

El acceso es gratuito con visitas guiadas, generalmente en grupos, de 45 minutos. Durante los fines de semana, días festivos y temporada alta, no tendrás problema en unirte a estas visitas. Sin embargo, durante el resto del año, es recomendable consultar previamente, ya que los horarios pueden variar.

Santa María de Monfero
También en Fragas do Eume podemos explorar otro monumento religioso histórico: el monasterio de Santa María de Monfero. Fundado por el rey Alfonso VII a principios del siglo XII, este cenobio cisterciense es un verdadero tesoro arquitectónico. Su arquitectura barroca se mezcla con elementos renacentistas y góticos, creando un ambiente fascinante que combina estilos y épocas.

Dentro del monasterio, encontrarás una iglesia con una nave central imponente y una cúpula octogonal que exhibe influencias italianas. También hay claustros, como el claustro procesional de estilo renacentista, donde una fuente barroca adorna el centro del patio. A lo largo de los años, el monasterio ha sido restaurado y conservado, permitiendo que los visitantes disfruten de su belleza y rica historia.

Ven a perderte por el bosque
Fragas do Eume es más que un parque natural: es un lugar donde la historia, la naturaleza y la tranquilidad se entrelazan para crear una experiencia única. Cada rincón de este bosque atlántico es un recordatorio del poder y la belleza de la naturaleza y cada visita deja una impresión imborrable en el corazón de quienes tienen la suerte de explorarlo.

Si buscas una escapada que combine aventura y serenidad, historia y biodiversidad, Fragas do Eume es el destino perfecto. En el hotel Fraga do Eume nos enorgullece estar cerca de tanta belleza y queremos compartirlo contigo. ¡Reserva una habitación y disfruta del paisaje con tus propios ojos!